La empresa: Granja Limay
La empresa agroindustrial Granja Limay se dedica a la fabricación de pulpas de fruta, dulces de corte y mermeladas de diferentes sabores como membrillo, batata, zapallo, durazno, frutilla, ciruela, manzana, higo y naranja. Es líder en la producción de la línea de dulces y mermeladas dietéticas, las cuales cuentan con el sello de calidad del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) y de la Asociación de Diabéticos del Uruguay (ADU) desde 1999.
Las instalaciones de Granja Limay se ubican en el departamento de San José, a 30 kilómetros de Montevideo, capital de Uruguay, en una de las zonas más propicias del país para la cosecha de frutas de calidad.
Luego de 40 años de labor, el director de la empresa, Raúl Carreto, decidió que era tiempo de retirarse para que su hija Adriana -quien trabajaba con él desde 1980- tomara las riendas de la gestión. El cambio generacional a nivel de la dirección derivó en la reflexión sobre la necesidad de profesionalizar la gestión y proyectarse hacia la exportación.
El mercado de Granja Limay
La producción frutícola es una de las distintas actividades agroindustriales del Uruguay, dentro de ésta, un porcentaje importante corresponde a la fruta fresca para el consumo interno y exportación. En menor medida, se destina un porcentaje cercano al 10% del volumen producido a procesos de industrialización (dulces de corte, mermeladas, frutas en almíbar, jaleas, pulpas, pastas y purés, jugos, sidra, frutas semi-elaboradas para yogur y congelados).
La Lic. Andrea Russo de Business Pro, explicó que se trata de un mercado donde no hay información certera sobre qué cantidad de fruta se destina a cada tipo de producto y, al mismo tiempo, las percepciones sobre la producción son muy variadas ya que existen productos que, pese a la cantidad de kilos producidos, dejan muy poco valor (por ejemplo, dulce de membrillo). Sin embargo, en el caso de los dulces dietéticos, se determinó que con pocos kilos producidos se puede obtener mayor ganancia. “Eso fue lo que dificultó llegar a una relación producción/consumo que determine cuánto se produce y cómo se comercializa”, afirmó Russo.
En ese marco, la consultora Business Pro indagó cuáles eran los macro factores que afectaban la demanda de los productos. Entre ellos, se encuentran el precio del azúcar, el precio del petróleo, el poder adquisitivo de los uruguayos, las tendencias a estilo de vida más naturales -con alimentos light y con pocos conservantes-, la competitividad de los productos importados, la posibilidad de internacionalización de las empresas y las condiciones climáticas específicas de cada año (según cómo sea la cosecha de fruta, existe más o menos materia prima disponible y un costo asociado).
Al desconocer el tamaño del mercado, se proyectaron estos factores para entender lo que podría ocurrir con la demanda futura del producto. Lo que se determinó fue -aún sin saber el tamaño preciso del mercado- que la demanda muestra una evolución creciente. Esta demanda, se está modificando como consecuencia de todos los factores que entran en juego.
La Lic. Russo señaló que de acuerdo a la actividad de las empresas competidoras, se concluyó que el mercado está en continuo crecimiento. Este consumo, al mismo tiempo, está pasando por una etapa de cambios con marcada preferencia por productos más saludables, sin conservantes y con menos calorías.